LAS ORILLAS
Desde otra orilla
veo expandir tus montañas
húmedas y fértiles.
Desde otra orilla
veo caer el sol de golpe
sobre las ondulaciones
y advierto la espuma
que emerge de tu cueva.
Desde otra orilla
recorro las vibraciones
que me asisten y elevan
las razones de unir a nado las orillas.
Desde otra orilla
con el agua en los pies
y sin ninguna presentación
penetro la cueva.
J. G. G.